20 agosto 2014

Iglesia de Santa Marina entre La Acisa y Barrillos de las Arrimadas


Recopilación de datos sobre la Iglesia de Santa Marina entre La Acisa y Barrillos de las Arrimadas:


“Enciclopedia del Románico en Castilla y León”- Fundación Sta. Mª La Real Centro de Estudios del Románico, 2002
 


Sobre un alto se eleva majestuoso este templo dedicado a Santa Marina, y que funciona como parroquia mancomunada de Barrillos y Acisa.

Sus orígenes se pierden en el tiempo, su emplazamiento alejado de los pueblos a los que sirve y en una elevación, es característica de edificaciones defensivas, generalmente de época romana, que fueron reutilizadas después de que el avance agareno las destruyese hasta asolarlas.

Sta Marina de las Arrimadas

En la Edad Media, cuando se llevó a cabo la repoblación se transformaron en iglesias y monasterios que volvieron a convertirse en emplazamientos defensivos de la población circundante ante las continuas razias musulmanas. El templo que ahora se conserva sería seguramente obra tardía dentro del siglo XII, posiblemente como sede de las Ordenes Militares de Santiago y Templarios.

Al menos el primer cuerpo de la torre, la bóveda del presbiterio, el arco de triunfo, dos arcadas ciegas del muro norte y varios elementos sueltos, la pila bautismal de un solo bloque, son bellas muestras del románico. “La torre que se alza a los pies del templo es la estructura mejor conservada del primitivo edificio.

 Su planta es cuadrada y se eleva en buena sillería caliza, labrada a hacha y con numerosas marcas de cantero (+,Z,d) . Sólo la parte baja corresponde a la fábrica románica, siendo moderno el cuerpo de campanas, con dos troneras de medio punto por lienzo y rematado por una cornisa de gola.

 En la cara occidental de la torre se abre una estrecha saetera , vano bajo el que vemos una somera decoración de dos florones de ocho pétalos y botón central labrados a bisel y en reserva.
 

Sta Marina de las Arrimadas

Sobre él se inscribió una cruz griega de brazos flordelisados y volutas. En el muro meridional y a tres cuartos de altura se abría un vano de medio punto hoy cegado, que corresponde con un acceso a los pisos superiores de la estructura.” (“Enciclopedia del Románico en Castilla y León”- Fundación Sta. Mª La Real Centro de Estudios del Románico, 2002).

 La referida saetera indica que esta torre tuvo en sus inicios un carácter defensivo, hipótesis que vendría a confirmar la leyenda templaria y que también podría ser signo de gran antigüedad. Las características del último cuerpo de la torre no parecen concordar con los modelos conocidos de campanarios románicos (recordemos el de S. Isidoro de León) que tienen las troneras mucho más estrechas y/o divididas por una columna que hace de parteluz.

El campanario de Santa Marina se empareja mejor con las fórmulas renacentistas del S. XVI, amplios y majestuosos, abiertos a la luz exterior y a los nuevos aires que impulsaban los descubrimientos. Esta torre sirvió de modelo a la de Sta. Colomba.

El muro norte que da al camposanto, conserva su fábrica románica aunque muy remozada con elementos reutilizados. “El contrafuerte de sillería que refuerza la mampostería del muro en el sector occidental y las dos portadas cegadas son los únicos elementos que permanecen in situ. Ambas portadas son visibles sólo por la rosca de sus arcos de medio punto, delatando su labra a hacha su carácter románico.
 

En un fragmento de sillar reutilizado cegando la más occidental de las portadas de este muro septentrional se lee la siguiente fragmentaria inscripción, en caracteres visigóticos: ME F(ecit?) IN ERA LXXVI:” (Enciclopedia del Románico…). Por el tipo de letra se podría datar esta inscripción entre 1138 y 1141.

 Los problemas de estabilidad de la nave románica debieron suponer su ruina parcial y obligar al recrecido de sus muros, el regruesamiento de la pared norte (doble muro), la prácticamente total reconstrucción de la parte meridional.

Sta Marina de las Arrimadas

El pórtico (portal), aunque la Enciclopedia del Románico lo data a finales del siglo XVI, los libros parroquiales fijan su construcción ya bien entrado el siglo XVII . Los añadidos de la sacristía y trastero están datados epigráficamente en 1800. Sobre la cubierta interior en artesa moderna subsiste, en penoso estado, un artesonado de fecha imprecisa.

Pero nada sabemos documentalmente de los avatares de esta iglesia hasta comienzos del siglo XVII. Probablemente, extinguidas las Ordenes Militares, el templo pasó al control ordinario del Obispado de León , transformándose en la parroquia de los Lugares orientales del Señorío de las Arrimadas (Acisa y Barrillos). Tampoco tenemos constancia del cambio de Titular: La Enciclopedia del Románico la cita la Iglesia como “monasterio de Santa María” y en los primeros libros conservados en la Parroquia se titula ya de Santa Marina.

El libro más antiguo conservado en el archivo parroquial es el “Libro de bautizados, difuntos y casados de Santa Marina: año 1609”, que se abre con la fe de bautismo del hijo de Gº Fernández y Mª Diez de Barrillos, firmada por el Vicario D. Miguel Ruiz de la Torre. Pero el hecho de que éste y otros registros se encuentren encuadernados en papiros o pieles que formaron parte de otros códigos o cantorales anteriores, podemos deducir que en este templo se celebró el culto ininterrumpidamente, y que, tal vez, por las condiciones económicas del señorío episcopal, gozó siempre de un cierto esplendor.

Sta Marina de las Arrimadas

 A comienzos del siglo XVII, en el primer libro de cuentas de Sta. Marina se registra la construcción en piedra de una capilla (1615), la fabricación en madera del pórtico (1618) y en 1637 la reconstrucción en “obra de mampostería y piedra labrada” del actual portal en el que destacan las columnas clásico-renacentistas, elementales pero a la vez singulares ya que el fuste presenta un anillado en la parte superior. El hecho de que una de ellas sea diferente muestra, como en otros detalles ya mencionados, que se han reutilizado materiales anteriores. La compra de la cajonería de nogal para los ornamentos figura consignada en 1658

Pero nada se dice en este período del retablo hasta que en el “Libro 2º de cuentas de Santa Marina y apeos de aniversario que empieza el año 1638” se nos relata que por estas fechas se ordena la interrupción del acabado del mismo (“dorar y pintar el retablo de obra”), “por cuanto esta dicha iglesia está muy alcanzada y tiene muchas precisas necesidades”. Es muy posible, pues, que el hermoso retablo que preside el presbiterio haya sido ejecutado a finales del siglo XVI e instalado provisionalmente hasta que en las fechas citadas se atacara la obra de su instalación definitiva:

Sus pinturas muestran una gran influencia Renacentista y la estructura dorada con sus columnas jónicas acanaladas en espiral junto con la decoración de volutas y frontispicios apuntan a un primer Barroco.
Las obras constantes en el templo y la categoría del taller al que se encomendó la realización del retablo como testimonian los lienzos y los relieves (apostolado y sagrario) prueban a las claras que la parroquia tenía posibilidades económicas.
 
Sta Marina de las Arrimadas

Así lo demuestra el inventario de heredades de la Iglesia Parroquial de Santa Marina certificado el 8 de noviembre de 1638 por el Provisor General en todo el obispado de León, Sr. D. Diego García Santos y el Vicario en dicha Iglesia, D. Miguel Ruiz. En ese momento el patrimonio parroquial ascendía a 32 tierras y 9 prados. El hecho de que en este cómputo figuren el Prado del Cotado y la tierra de la Campana que más tarde aparecen citadas como propiedades de la ermita de S. Julián, la primera adjudicada al Santo, la segunda nombrada como “tierra de Nª Sra. de los Remedios” nos permite pensar que la Parroquia era el titular último de todas las heredades eclesiásticas, y las ermitas locales hacían un poco la función de “sucursales” religiosas. En esta línea se podría interpretar la afirmación de los miembros de la Asamblea de Santa Colomba (”En este Concejo no hay convento alguno y sólo hay las dos iglesias parroquiales intituladas de Sta. Marina, en el Lugar de Barrillos, y Sta. Colomba en éste de Sta. Colomba”), cuando por estas fechas de mediados del siglo XVIII tenemos sobrada documentación del santuario de San Julián y Nª Sra. de los Remedios.

En la Parroquia de Santa Marina ya funcionaba en esta época la Cofradía de la Cruz, también llamada Hermandad de la Vera Cruz. En 1678 se efectúa una copia de su Regla, que lleva el siguiente encabezamiento: “Copia de los capítulos que contiene la regla de la Vera Cruz, sita en la Parroquia de Sta. Marina de este Concejo de las Arrimadas, establecida a instancia de los hermanos que la dieron principio en fuerza de la Bula de nuestro Santísimo Papa Clemente VIII de feliz memoria, que acompaña, cuya copia se reproduce a causa de hallarse sumamente deteriorado el original de la sobredicha Regla”.

Si tenemos en cuenta que la siguiente copia de capítulos y estatutos tiene lugar en 1887, podemos deducir con cierta garantía que esta Cofradía pudo haber sido fundada a principios del Siglo XVII, pocos años después de la promulgación de la Bula Pontificia que regulaba estas instituciones. Como curiosidades de esta Hermandad podemos citar que los hermanos al entrar habían de pagar una cuota de cera ( a partir de 1843 diez reales), que, si bien la parte principal la componían vecinos de La Cisa y Barrillos, se admitían también “hermanos forasteros de los dos Lugares”, que la Cofradía solía celebrar una veintena de mi sas al año por sus hermanos difuntos, que aquellos hermanos que no acudían a los oficios habían de pagar una multa.
 
Sta Marina de las Arrimadas

A partir de 1855 las actas se escriben en papel timbrado, cosa que nos permite comprobar la implantación de la peseta como moneda nacional en 1868 y testimoniar el pago del “impuesto de guerra” que debía sufragar los gastos de la Tercera Guerra Carlista (1872-76) y el mantenimiento de los ejércitos que luchaban por defender las últimas posesiones americanas ( “Guerras de Cuba”). En 1897 aparece el primer sello parroquial (ver documentos).

El comienzo del Siglo XX imprime un nuevo impulso religioso que se plasmó con la creación de la Cofradía del Rosario a la que se adhieren 278 cofrades. Aparte de su registro nada más se sabe de esta Cofradía fundada por el párroco D. Manuel Ferreras.

Por lo que hace a la fábrica debemos anotar que, según figura datado en el encuadre de la ventana que da luz al presbiterio, en 1800 se realizan obras de mejora y ampliación del templo y sus anexos. En la parte trasera está el cementerio que a finales del siglo pasado (XX) ha sido remodelado y modernizado en plan urbano. Se han secado también aquí las negrilleras que había detrás del cementerio, pero en los últimos años todos los alrededores se han repoblado de diferentes especies arbóreas, embelleciendo, sin duda, el marco natural.

La Iglesia ha sido remozada por última vez en 1988 con las aportaciones económicas de los “nativos” de la parroquia y el esfuerzo y colaboración de los que aún residían en los pueblos. Las obras realizadas con muy buen criterio han permitido que la piedra de mampostería luzca sus tonalidades en los diferentes volúmenes que forman el conjunto. En 1989 la perla de la Parroquia, el retablo, ha sido objeto de una cuidada restauración que le ha devuelto su antiguo esplendor.

Ved reportaje fotográfico de la iglesia de Santa Marina




Iglesia de la Devesa:

VCS con As Valdeleñar

Dicen que el nombre del pueblo procede del participio latino “defendere” lo que hace mención a su posición privilegiada, como observatorio defensivo. En siglo XII se transformó en Deuesa y olvidando su primer significado, se le consideró como “tierra acotada para pastos”.

Es de destacar la iglesia de San Pedro Apóstol, que ocupa el lugar de otra más antigua de la que se conservan los libros desde 1634.

El retablo es del siglo XVIII. Tiene también un Cristo crucificado realizado en el siglo XVI por Bautista Vázquez y una bellísima Inmaculada barroca del XVIII.

Texto y fotos de Rafael Cid

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